Comiendo con el enemigo
¿Sabes qué tiene que ver la lengua con el control del peso corporal? Pues mucho. La lengua está compuesta por unas 25.000 a 40.000 papilas gustativas. Estas son microscópicos “sensores o detectores” de sabor y son los que nos permiten percibir los sabores de los alimentos que consumimos todos los días. Estos sensores envían la información de los sabores al cerebro y este los identifica y nos dice si el alimento agradable o no.
¿Cuáles sabores percibimos?
Existen 4 sabores básicos que la lengua percibe: dulce, amargo, ácido, salado; pero la lengua es capaz de percibir hasta 250 combinaciones de sabores. Esto significa que cuando los alimentos entran en contacto con la lengua, las papilas gustativas detectan el sabor de ese alimento y sigue una distribución por zonas de la siguiente forma:
¿Por qué nos gustan más unos alimentos que otros?
Hay personas que tienen mayor cantidad de papilas gustativas, y eso les permite percibir mejor los sabores; por ejemplo las personas que les gustan los dulces tienen mayor cantidad de papilas gustativas para percibir los sabores dulces. Eso implica que hay personas que sienten mayor estímulo gustativo y de placer al comer ciertas comidas; ej: dulces, chocolates, o comidas con grasa como snaks, papas fritas, etc...
¿Qué podemos hacer?


¡Mastique bien, no sólo trague. Convierta su lengua en su mejor amiga y no su enemiga para perder peso y mantenerlo, aprendiendo a usarla bien…!
“Comer es un placer, por eso disfrute lo que come saboreándolo al máximo”